LA TIERRA VIVE

  • Autor: Maximus Auratus
    • Tradición Wicca Celta del Paraguay
      Tradición Dianica Nemorensis

    Desde los primeros pasos que el hombre ha dado siempre ha estado caminando sobre algo maravilloso. Quizás algo extraño en sus primeros años de vida, sin darle mucha importancia, pero a medida que va creciendo se va dando cuenta de las cosas maravillosas que lo rodean.

    Recuerdo que a mis 5 o 6 años de edad una de las cosas que me maravillaban y era objeto de mi investigación y observación eran las "hormigas". Me llamaba mucho la atención como trabajaban, como formaban equipos, como cargaban su alimento y lo mas importante de todo como construían su habitad.

    Pasaba mucho tiempo observándolas y siguiéndoles el paso. Cada día descubría nuevos nidos de hormigas y observaba su tamaño, su fuerza, su destreza y animo de trabajar.

    De esta misma forma los primeros habitantes del planeta se maravillaron ante las poderosas fuerzas naturales y ante las maravillas de la creación.

    Cuando se dieron cuenta que era la naturaleza que los rodeaba lo que les permitía seguir vivos entonces empezaron a adorar a toda fuerza que los ayudara en su diario vivir.

    Así, la Tierra, fue llamada "La Gran Madre" y empezó a ser reverenciada, porque ella es el principio de toda acción, ella es el motivo de toda fuerza activa, ella esta viva y nos deleita con sus misterios.

    El hombre vino sobre al Gran Madre-Tierra dotado de espíritu para cuidar, para sostener, para hacer productiva la tierra. Así empezó a labrarla, a plantar las semillas que luego se convertirían en el sustento del hombre, de las familias y tribus.

    Ella es fecundada y acompañada por nuestro Gran Padre-Sol, quien con sus rayos luminosos y llenos de virilidad hacen que las semillas se desarrollen.

    La tierra es una Madre a la que hay que proteger, cuidar y defender. La tierra es vida. Si ella muere, muere un pueblo. En la tierra también encontramos las medicinas. Es la Madre que sustenta y da frutos a todos. Nosotros, los hombres estamos para producir la tierra y somos guardianes de ella. La misión de todo hombre es "no dejar sola a la Madre-Tierra" así como todo ser humano nunca debe dejar sola a su "Madre de Sangre" a aquella que nos dio la vida y nos mantuvo durante meses en su matriz.

    Así mismo la Diosa-Tierra cobija las semillas que plantamos, tanto en el plano físico como en el plano espiritual. Ella recibe todas nuestras semillas, que pueden ser traducidas en nuestros sueños, deseos, logros y éxitos

    La tierra es hermosa, los vientos soplan apacibles y mueven suavemente todo lo que existe. El sol, las estrellas acarician con su luz el rostro de la Madre. La Madre Tierra está viva, es joven y anciana, sonríe llena de vida al silbido de las aves. Todo es hermoso y alegre. La Madre Tierra es adornada con la pequeña y débil vegetación y regada por los cristalinas aguas que corren por su cuerpo como venas llenas de vitalidad.

    Poema a la Madre Tierra

    Los dioses regaron el Universo con su Energía Vital.
    La Energía Vital Divina se esparció, inteligente, tremenda y bella;
    difícil de comprender, calcular, describir, interpretar.
    Su habitad es el Cosmos, de lo increíblemente pequeño a lo inabarcablemente grande.
    Inmersos en semejante Existencia "estamos".
    Paridos de una mujer llamada Madre-Tierra.
    Somos Hijos. Somos Amados.
    Reconocemos sus sedantes latidos.
    Estamos en sus amorosos brazos

    Volver a Biblioteca Wicca